
Según la guía de Esquire India para viajar a Vietnam en 2026, los titulares de pasaporte indio necesitan por lo general un visado para entrar en el país, salvo quienes cumplan los requisitos de una estancia de hasta 30 días que llegue directamente a Phú Quốc. El e‑Visado cuesta 25 USD, unos 2.100 rupias, para una entrada, o 50 USD, unos 4.200 rupias, para varias entradas, y tiene una validez máxima de 90 días. La publicación ordena visado, vuelos, presupuesto, transporte e itinerario con el propósito de reducir la incertidumbre y la fricción logística antes de reservar. Aun así, estas condiciones se refieren a viajeros indios y no deben extrapolarse automáticamente a otros pasaportes o motivos de estancia.
El visado y el presupuesto
La solicitud debe hacerse a través del portal oficial de inmigración vietnamita. El plazo de procesamiento que figura en ese portal es de tres días laborables, aunque la propia guía recomienda presentar la solicitud con antelación suficiente al viaje.
Para quienes salgan de India, la fuente señala vuelos directos operados por Vietnam Airlines y Air India desde Delhi, por IndiGo desde Delhi y Calcuta, y por VietJet desde Mumbai. Los trayectos llegan a Hanói o Ho Chi Minh y duran entre cuatro y cinco horas. Los precios de ida y vuelta oscilan entre 18.000 y 40.000 rupias, en función de la temporada, y pueden cambiar varias miles de rupias de una semana a otra. Por eso, la guía sitúa entre seis y ocho semanas antes del viaje una ventana más favorable para buscar vuelos, aunque recomiendaar el precio реаль en MakeMyTrip o Skyscanner justo antes de reservar.
El presupuesto diario estimado también cambia bastante según el estilo de viaje. La horquilla para mochileros es de 30 a 50 USD, unos 2.800 a 4.700 rupias, e incluye camas en albergues y comida callejera. Un viaje de gama media se sitúa entre 80 y 150 USD diarios, aproximadamente 7.600 a 14.200 rupias, mientras que la categoría de lujo parte de unos 250 USD diarios, alrededor de 23.700 rupias, sin un límite superior establecido. Booking.com y Agoda aparecen en la guía como plataformas para consultar y reservar alojamiento.
Un recorrido de norte a sur
Vietnam es un país largo y estrecho, de modo que los desplazamientos entre regiones suelen resolverse con vuelos internos, trenes nocturnos o autobuses cama. Dentro de las ciudades, Grab permite reservar un coche o una moto-taxi sin negociar directamente la tarifa. La guía señala que alquilar un scooter es habitual fuera de las grandes ciudades, pero desaconseja aprender a conducirlo en medio del tráfico urbano.
El itinerario propuesto para una primera visita empieza en el Casco Antiguo de Hanói y continúa hacia la bahía de Ha Long, donde recomienda pernoctar para ver las formaciones kársticas al amanecer. Ninh Binh aporta arrozales cerca de la capital; Hoi An ofrece uno de sus escenarios más reconocibles cuando los faroles se iluminan al atardecer; y Phú Quốc pone el cierre con unos días de playa. Es una ruta que nosotros podemos desglosar por tramos, sin convertirla en una promesa de que todo deba encajar en el mismo viaje.
La estancia larga también cambia la preparación
La frontera entre unas vacaciones y una estancia prolongada no está solo en el visado. La guía de Expatica para expatriados, trabajadores remotos, viajeros de larga estancia y personas con un visado de vacaciones y trabajo diferencia entre un seguro de viaje habitual, una cobertura médica internacional y aquel seguro exigido por una norma concreta de entrada o residencia. Una misma póliza puede cubrir dos funciones, pero no todas las pólizas de viaje Satisfacen el lenguaje de un visado ni incluyen la interrupción del viaje o la pérdida de dispositivos.
Antes de elegir una compañía, la fuente propone fijar la duración de la estancia, el tipo de trabajo remoto, el destino y las condiciones del visado. También conviene revisar los límites de la atención sanitaria recíproca: para quienes viajan desde Australia, esta puede cubrir determinados costes médicos públicos en países como Nueva Zelanda, Reino Unido, Irlanda y varios países europeos, pero no elimina el riesgo financiero completo. Por eso, la necesidad de un seguro médico propio continúa siendo relevante.
Incluso con una cobertura adecuada, podemos tener que adelantar la franquicia, depósitos médicos o gastos de sustitución y solicitar después el reembolso. Ese margen debe formar parte del presupuesto, no aparecer como una sorpresa al final. Para una working holiday, un visado de nómada digital o una base semiestable en el extranjero, Expatica apunta que puede hacer falta una cobertura médica específica para el visado o un plan internacional de larga duración, en vez de confiar en una póliza redactada únicamente para unas vacaciones. La decisión práctica no consiste por tanto en buscar la opción más barata, sino en comprobar que la póliza se ajusta a la movilidad y al trabajo que realmente tendremos.