
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha puesto en marcha un grupo de trabajo específico para perseguir el turismo de maternidad y, según publica Infobae a partir de un comunicado oficial, ya ha revocado más de 600 visados vinculados a esta práctica. El anuncio, fechado el 12 de agosto de 2026, sitúa la lupa consular sobre cualquier solicitante que oculte el motivo real de su viaje. Para quienes tramitan visados de trabajo temporal, Working Holiday o cualquier permiso de no residente, la lectura es directa: la discreción del cónsul ya no admite zonas grises.
Alcance del operativo
El Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento lo coordina el Departamento de Estado (DOS), bajo la autoridad del secretario Marco Rubio, e integra a personal de embajadas y consulados estadounidenses en todo el mundo junto al Departamento de Seguridad Interna, encargado de la aplicación de las leyes migratorias dentro del país. Su objetivo trasciende a las embarazadas que entran como turistas: apunta también a quienes facilitan la práctica y a las redes que la comercializan abiertamente como un servicio de "parto en EE. UU." con asesoría de visados y gestión hospitalaria incluida.
El DOS recuerda que Rubio dispone de facultades discrecionales amplias para revocar visados y que la Administración Trump está comprometida a ejercer esa autoridad para "proteger la integridad del sistema migratorio". El cierre del comunicado no deja margen a la interpretación: "Esto es solo el comienzo".
Patrones que ya han activado alertas
Los investigadores han documentado varios casos tipo que ilustran el nivel de cruce de datos que aplicará el grupo:
- Una pareja alegó asistencia a una conferencia y un viaje de compras como coartada para que la madre diera a luz; en una segunda solicitud ocultó que ya tenía un hijo nacido en EE. UU.
- Una funcionaria extranjera pidió visa para una misión oficial de una semana, permaneció tres meses y dio a luz antes de marcharse.
- Una viajera declaró vacaciones en Orlando (Florida), voló a Los Ángeles (California) y dio a luz cinco días después de su llegada.
Los tres patrones comparten un denominador común: discrepancia entre el propósito declarado del viaje y la actividad real. Esa divergencia basta, según el DOS, para activar la revocación, incluso cuando no exista falsificación documental sino simple omisión.
Qué revisar antes de tu próxima solicitud
Aunque el operativo es estadounidense, la lógica es extrapolable a cualquier consulado con visados de no residente. Aplica esta verificación antes de presentar tu expediente:
- Coherencia de fechas. Calcula que los plazos de estancia declarados encajen con tu itinerario real y con el motivo del viaje.
- Historial previo. Revisa si tienes entradas anteriores que puedan cruzarse con la nueva solicitud y declara cualquier antecedente relevante.
- Finalidad del viaje. Asegúrate de que cada entrada al país responda al motivo exacto por el que solicitaste el visado.
- Documentación de soporte. Evita justificaciones genéricas; aporta reservas, cartas de empleador o itinerario laboral que respalden tu propósito declarado.
El caso estadounidense confirma un principio que cualquier solicitante de visado debe interiorizar: el permiso de turista o Working Holiday no es un documento decorativo, es una declaración jurada. Cumplirla al milímetro es la única protección real frente a una revocación que, como recuerda el DOS, puede ejecutarse sin aviso previo.